Nuestra invocación:
"Codigo Abierto.
La situación está controlada...
El objetivo ha sido CONFIRMADO..."

9 may. 2010

Son varios los caminos...


Me he mentalizado en que ella no será para mi.

Me he resignado.

He escogido seguir viviendo.

Por desgracia, a mi corazón le he jugado otra mala pasada.

Ella no es.

Lo tuve que mentalizar así.

Tan acostumbrados estamos ambos a enamorarnos de la primera mujer que nos cautiva.

Ya lo dijo Neruda:

Tan corto el amor, y tan largo el olvido.

Voy conociendo a nuevas personas, y aprendo a no caer tan rápido en los designios de Cupido.

Voy analizando paso a paso. Racionando lo irracionable.

Abriendo pasos, buscando caminos.

El cielo es el limite.

Y mi corazón no ha de escatimar en gastos.

Fuiste especial. Fuiste la única.

Hasta ahora.

Como siempre, mirare mi pasado, y entenderé mi futuro.

Quedarás como un bello recuerdo.

Pero, nada mas que eso.

Sigo con mi camino.

Domingos de reflexión


Me dirán amargado... Pero no me gustan tanto los domingos. Al menos, ahora.

Para mí, que estoy en un movimiento constante, el hecho de quedarme quieto siquiera un segundo, puede convertirse en un castigo eterno...

La falta de actividades (especialmente en el centro, que, a poner en comparación, el cementerio es más vivo) fomenta algo triste: mi cerebro descansa.

Algo bueno, si tenemos en cuenta. Mi cerebro requiere de descanso.

Sin embargo, ese concepto esta sobre valuado para mi.

Después de todo lo que me ha pasado (los que me conocen, sabrán), ¿creerán qué he de descansar?

Para nada.

El motor sigue funcionando.

Por eso agradezco las oportunidades que tengo de salir. De realizar actividades, sea o en mi casa, o fuera de ella.

Permite que el motor siga vigente.

Siempre busco actividades por hacer. Si no lo hay, me desmayo del aburrimiento.

Mas aun si son los fines de semana.

Vaya a saber uno por qué. Soy demasiado especial.

Esta entrada lo demuestra. Pone en reto constante las habilidades que me han dado a lo largo de 8 años, tratando de sintetizar una idea estúpida, desde su concepción misma...

Cogitâtiô âlea, anxietâtis vîctum.
Suerte del pensamiento, afán de vivir.

Así estoy en este domingo de reflexión.