Nuestra invocación:
"Codigo Abierto.
La situación está controlada...
El objetivo ha sido CONFIRMADO..."

7 may. 2010

El amor y la racionalidad.


De salida a la facultad, y pensativo acerca de lo que podía escribir (tenía otra idea en mente, de la cual se enterarán pronto), me topé con mi compañera de facultad que esperaba el bus.

En esas, le comenté que estaba enamorado. Ella no lo creyó.

Cierto. Por desgracia, tengo la visualización de ser frío. Son pocos los sentimientos que afloran en mi, y que puedan percibir los demás.

Pero, estoy enamorado...

Le expliqué que mi racionalidad influye considerablemente en mis sentimientos, debatiéndome en cuestiones propias de dicha batalla.

Ella aun dudaba de la veracidad de mis comentarios. Cedió ante las explicaciones que supe ofrecerle.

Pero quien quedó dubitativo, al final, fui yo.

En mi cabeza quedo la visión que no podía estar con ella (ella no sabe quien es mi enamorada, por decirlo de alguna manera, y ni mi enamorada sabe mis sentimientos) debido a que ella estaría en menor flanco que yo, queriendo poner en exposición mi "sabiduría", que, mas que sabiduría, es aprendizaje constante, según esta futura colega.

Igualmente, ella sacó a colación una pregunta, certera por cierto: si tiene novio, ¿puede sentir sentimientos por otra persona?

Afirmé la pregunta. Aunque, me quedo con la duda.

No soy catedrático del amor. En realidad, soy un ignorante ante esta materia.

Me arriesgo a escribir de ese sentimiento ante las posibilidades racionales que tengo. Dicho en otras palabras, me atrevo a racionalizar lo irracionable.

Ironía o sarcasmo, cualesquiera de las dos, solo estaré en una prueba fundamental cuando me toque vivir ese sentimiento irracional completamente. Solo allí podré poner en practica la teoría que siempre me planteo consciente e inconscientemente.

Aunque, hay veces que me da un arrebato...

Seamos sinceros: no hay intelectual que no pueda sucumbir ante estos encantos. Nadie jamás pudo.

¿Por qué comenzar conmigo?

Le pain, le pain et le vin, le vin.
Al pan, pan. Y al vino, vino.

Lo que corresponde, corresponderá.

Si estoy enamorado, que Dios me ayude.

Los sustos que te da la vida.

El miércoles tuve un susto.

Era un susto que no sentía hacia tiempo atrás.

Apresurado, me sirvió de confidente una compañera de clase que, a pesar de no ser cercanos, tuve que acudir a ella.

Me apretaba el pecho.

Me sentía desorientado.

De repente, mi rostro se volvió rojo.

Y el pecho empezó a doler.

Casi al borde del desmayo, tuve que salir de la clase.

Sentí que desfallecía

Mi corazón (y no hablo del sentimiento, sino del musculo en si) tuvo una taquicardia severa.

Una de las que no sentía hace tiempo.

Recuperé el aliento y las fuerzas una media hora después, y seguí con mi vida.

Sin embargo, ese susto hizo que reflexionara todo el día de ayer.

De pensar en las personas que tenemos al lado.

El corazón (ahora si, del sentimiento) no reconoce a las personas por nada mas que por lo que sienten en el momento.

Esa amiga, fue mi confidente. Y otra, quien se mostró preocupada por mi durante estos dos días. Las mas cercanas que tuve en el momento, a pesar que el resto del grupo estaba preocupado.

Los sustos que te dá la vida, tal vez sean las mas importantes.

Te muestran quienes son en realidad los que estarán contigo siempre, cada vez que lo necesites.

A pesar de que mi corazón tiene consigo fallas físicas, en las sentí-mentales, nunca han fallado.

Al menos, hasta ahora.

La risa... eterno remedio.


Escribo estas lineas aun con el éxtasis que me provoca el humor, que ayuda a olvidarme de mis problemas, que no son muchos, pero que tampoco son pocos.

Tal vez, por ser demasiado influyente en lo mental, el área mas afectada en los problemas son justamente mis pensamientos desordenados (Camelito a Adri. :D) . Ojo. No quiere decir que este loco (completamente... :D)

Sin embargo, está de mas resaltar los valores de la risa, del sonreír.

Ustedes los conocerán. La mas importante: Revitaliza el alma.

¿Para que hablaré de amor? La risa es la que me inspira.

Una pausa para olvidarme de ella.

Y una frase bien dicha, que escuché hace mucho tiempo:

Rira bien aujourd'hui que demain ne sera pas savoir que je m'y attendais.

Mejor ríe hoy, que mañana no sabes lo que te espera.