Nuestra invocación:
"Codigo Abierto.
La situación está controlada...
El objetivo ha sido CONFIRMADO..."

6 ago. 2010

Antifaz

Cada día, me pongo el mismo antifaz.

Muy pocas personas conocen mi yo real.

Aparento ser un buen chico, cumpliendo con lo que me piden, tratando de estar en paz y bien con todos, no desagradar a nadie.

Básicamente, me acomodo a la sociedad.

Pero lo que la sociedad no sabe, es que mil tormentos condenados abundan en mi existencia.

Algunos son buenos. Mantienen el equilibrio.

Otros, no obstante, se convierten en mis pesares, absorbiendo todo lo malo y canalizándolo en situaciones que casi nunca ocurren.

Es en ese momento cuando hago metamorfosis.

Cuando me saco el antifaz, y muestro mi yo real.

Alguien sin capacidad de amar.

Alguien que apenas puede ser amado.

Alguien carnal, que desea ser domesticado.

Un ave que devora sus alas, queriendo evitar el vuelo.

Y cuyas alas corre una maldición de mil almas impuras, que en su pesar queda el hecho de complementar mi yo real. Su eterna condenación.

Mi nombre real no escapa a nadie. Retumban paredes cuando se pronuncia.

Un nombre, una personalidad, que deseo que todos conozcan.

Que sepan que estoy en camino, a través de senderos oscuros.

Que detrás mio viene una sed carnal de poder, lujuria, pasión, e irracionalidad.

Pero, no puedo.

Sigo usando este antifaz.