Nuestra invocación:
"Codigo Abierto.
La situación está controlada...
El objetivo ha sido CONFIRMADO..."

8 may. 2010

A dieta los sentimientos, evitando momentos de desilusión...


En realidad, este pensamiento no es mío.

Es de una amiga, de la cual pude leer.

La palabra es la que me inspira.

Durante mucho tiempo, mi temor a ser lastimado me ocasionó una dieta propiamente dicha.

Lo que no me imaginaba eran las consecuencias que esto traería.

Mi miedo a enamorarme nuevamente se vio convertido, en un tiempo a esta parte, a crear una coraza.

Mi corazón se volvió frío como un iceberg.

De ser una dieta, propiamente dicho, se convirtió en algo que no podía sentir.

El miedo, mas bien el temor, la angustia de ser rechazado nuevamente, de un cariño, de un amor que no pudo ser, cuantificó mis posibilidades.

Básicamente, le tenía pavor al amor.

Y sonrío al haber escrito estas palabras. Aún le tengo miedo.

Para mi, al menos, sigue siendo un elemento desconocido.

No el amor en si, sino mas bien la relación. El estar metido en el baile.

La filosofía del amor, es un poco extraña. Pues no requiere de un filosofismo completo.

Es actuar.

Cierto. Soy un tonto en el amor.

Tan tonto, que sigo creyendo que debo esperar al amor, cuando en ocasiones debo buscarlo.

Lo peor de todo, es que la encontré. La ideal para mi, en estos momentos.

Pero, mi temor me obliga a no hablarle. A alejarme. Mi raciocinio me asegura que " mientras mas lejos, mejor".

¿Será qué estaré muy equivocado?

O, ¿será qué esa dieta vendrá bien, eventualmente, y me hará olvidarme de ella?
Malheureusement, l'amour est un mal nécessaire
Por desgracia, el amor es un mal necesario.

La dieta, es mejor suspenderla.

Y seguir devorando del amor.

Es nuestro combustible.

Salud, a los que tienen, o lo encontraron y están con la persona que desean.

Espero sinceramente que ella sea para mi.

Pero solo lo sabré, el día que me atreva.

Amor de Multitudes, Odio de Cercanos


Un sabio griego dijo una vez:

Populus amoris, odium familiae

La traducción simbólica sería: Amor de Multitudes, Odio de Cercanos.

Me aburre la gente.

Me parecen tan... Normales.

Nunca salen de lo cotidiano, al menos una inmensa mayoría.

Deben estar estructurados en una agenda, consciente o inconscientemente.

Deben estar argeles, o felices.

Tanto esquematismo cuadrático me aburre.

Me resulta tedioso hasta más no poder.

Incluso, puedo llegar a aburrirme yo mismo, debido a que en ciertas ocasiones, mi vida tampoco tiene sobresaltos importantes.

Pero, la ocasión de enamorarme, es un punto de complexión que genera un salto cualitativo.

Eso no estaba preparado. Y mucho menos, de ella.

El amor es un camino lleno de arandelas y tachuelas. Es borrascoso, lleno de peligros, de pruebas difíciles por superar.

Pero es eso lo que nos permite lograr una idea hacia el infinito. El motivo por el cual salimos de la rutina a buscar algo inherente, la capacidad de tener esa rotura de la soledad colectiva para mirar hacia un horizonte nuevo.

Populus Amoris, Odium Familiae.

Honestamente, creo que en mi coyuntura actual, eso esta más lejos de la realidad.