Pero, en mi oficio personal, en donde habré hecho todo lo que se les ocurra en un medio radial (desde cebar terere, atar el cordón de un conductor, hasta llevar las riendas de una radio comunitaria, provisoriamente) he visto y analizado a mil especímenes de esta especie quien está lejos de extinguirse, existen pros y contras de estas personas.
Los pros son varios. Desde personas formidables que te prestan hasta la vida, toman terere contigo... Son tus socios, redondeando la cuestión. Son seres humanos, como tales.
También los hay quienes se creen deidades (Referencia: Un ex conductor de Radio 1000, en los horarios vespertinos. Indiqué su
Es un pedido de un hermano locutor, pero no se quiso quedar quieto. Un locutor, un comunicador, quien se hizo periodista a trabajo de hormiga.
Para ser mas especifico, los enumeraré:
1- Llegué a un hartazgo entre aquellos quienes se creen periodistas por que hacen una o dos notas. Requieren mas cultura, muchachos. No se es periodista solo por estar frente a un micrófono.
2- No son dueños de la verdad. No quieran serlo.
3- La soberbia no es un punto a favor. La humildad es una asignatura pendiente para muchos.
4- El productor no es su amigo, no es su kapelú. No lo traten como tal. (Yo trato de no dar esa impresión).
5- Aprendan la lengua castellana. Al menos, los locutores quienes están en la ciudad capital.
6- Por favor... ¡DEJEN DE HACERLE NOTAS COMO AL BORRACHO VOLADOR DE LA ARBOLADA!
Eso seria todo, por ahora...
Siempre suyo en el afecto...
Juan Luis González.